Gronchadas
- lacloacawebzine
- 22 may
- 2 min de lectura

El crecimiento en encuestas del trotskismo no hizo más que envalentonar al departamento de memardos, que ya promete jornada de entangamiento en Segurola y Habana: disolución de encuentros virtuales, reparto de profilácticos y escabio para la juventud (a ver si la ponen) y bloqueo masivo a apps de garche. La praxis leninista finalmente aterriza, pero en modo incógnito.
En paralelo, los enanos del departamento de memardos y el Glorioso Comité Editorial ya trabajan de manera conjunta en CONOCÉ LAS MEDIDAS DE GOBIERNO DE TRANSICIÓN AL SOCIALISMO EN ARGENTINA SEGÚN DICTA TU HORÓSCOPO COCHINO!, herramienta de planificación acorde a los tiempos: rata, expropiás Puerto Madero; dragón, asamblea permanente; perro, seguís militando igual.
Dicen que el atractivo de la izquierda es no haber gobernado nunca; lo incómodo es que tampoco parece querer la botonera. Se abre la duda: ¿maduración brasuca–uruguaya o siguen discutiendo entre Critters y Gremlins? No se ve lo primero; sí, quizá, un escenario de “llamar a votar” en un balotaje delirante con el enano soviético rodeado de culatas, gobernadores y gordos de la CGT, todos mirando el manual y nadie tocando un botón.
La pregunta de fondo no es si pueden gobernar, sino a quién psicopatea más la puesta en escena. Porque mientras tanto, en la periferia —donde nos incluimos con orgullo y resaca— se opina sin parar sobre cosas cada vez más ínfimas, incluso por debajo de la vara que se critica: cascoteo permanente, sin programa y con WiFi.
Mientras tanto, siguen saltando fichas del festival de gastos suntuarios de Manolete Adorni, que crecen a ritmo exponencial: la motosierra será austera, pero la caja chica parece patrocinada por Luis XIV. Nada demasiado novedoso: el gobierno entero funciona como pueblerino en boliche ajeno, que en seis meses se levantó a todas las que no se tenía que levantar y ahora lo quieren fajar los ex, los hermanos, los primos, los padres, las propias interesadas, la cana, el dueño del boliche y hasta el delegado municipal.







Comentarios